domingo, 20 de abril de 2008



Me he movido o caminado por parajes extraños: unas veces bellos, otras asustadores. Pero el paisaje siempre me conmueve y me llena cuando miro por la ventanilla o giro la cabeza para un lado y para otro, para el cielo y para la tierra. Hay momentos en que estoy tan absorta con la lectura o con mis propios pensamientos que el escenario que impera es el interior y puede llover o tronar que no me doy cuenta de lo que pasa. Puede que resuene un sólo pensamiento, como cuando escuchas una canción machacona que se repite una y otra vez. Aunque es frecuente que el torbellino caótico de las emociones me lleve de un sitio a otro en una fracción de segundo. Las historias pueden hacer giros inesperados y no es raro que me pregunte cómo se pueden escribir guiones tan ilógicos. Lo más sorprendente es que por más fantasiosos e imposibles que parezcan, está la propia vida que toma rumbos inusitados y como no se cansan de decir los tertulianos: 'ella' supera la ficción.

3 comentarios:

Kiko dijo...

Me encanta tu manera de escribir, sencilla, fresca y a la vez profunda. Además veo por aquí escritos interessantes y autores que merecen catedrales, (Pessoa entre mis preferidos). Un buen blog!

Este es el mio: kikocanas.blogspot.com

I visca el terrorisme literari!

Dora dijo...

Kiko, no te ha gustado mi comentario en tu blog y por eso lo borraste?
Si es así, lo siento!
Dora

Kiko dijo...

Ei, que no he vist el teu missatge, no sé que ha passat però no se m'ha publicat... Torna'l a enviar plis!!