jueves, 30 de diciembre de 2010

Deseos


 

Quiero consentirme el alboroto
Campanas en la mañana
Tu mirada clavada en la mía

Quiero celebrar tu sonrisa
Dedicarte una tarde
Mi mirada anclada en la tuya

Quiero regalarme la osadía
Alas portátiles
diademas de chocolate

Quiero proponerte mi topografía
mapas extraviados
collages de fotos robadas

Me parece escaso
Te parece mucho
Me suena ocurrente
Te sientes enardecido

Sea como sea
Todo lo contrario del recato

miércoles, 15 de diciembre de 2010

SiGnificaCión eStaDísTiCa


Aleatoria preferencia
por la tangente consonante
Modelo discontinuo
Partitura esparcida por el escenario

Operadores booleanos
en las bifurcaciones del extravío
Geometría de distancias
inversamente proporcionales al encuentro

Trayectorias  semánticas
matizan el miedo
Poliédrica interpretación
del  guarismo encriptado

Conjeturas y teoremas
Bucles persistentes
Sin cabida para el azar
ni margen de dudas



viernes, 10 de diciembre de 2010

Cafeína





La excusa era el punto de partida. Viaje por tierras ignotas y el lienzo inmaculado. Diáfana tenía la mente que se le había escapado por la fontanela. Martillo, caracol y resonancia.
En el zócalo cuneiforme, un callejón íntimo para otras dimensiones. Tan evidente y disimulado a la vez.

Coches circulaban lejos y se oía el color azulado de sus faros. Habían pasado años sin que nadie desafiara interpretar el enunciado de la hipótesis, simplemente por la leyenda que se había forjado expresamente con una mezcla de berilio y zinc.
La caravana de hormigas se detenía exactamente en el desvío. En apariencia todo encajaba, sin embargo en los pasillos se cultivaban voces amortiguadas por gruesas alfombras. Ya no era un secreto que El Problema estaba a punto de resolverse.
De eso hace ya mucha cafeína. Tanta que la capacidad de explicarme parece teñida de blanco - sí,  te lo aseguro, la cafeína al contrario de lo que se suele imaginar no es marronosa ni tiene ese brillo dorado de una infusión de arabica.
En alguna doblez del tiempo, se habían perdido los resultados. Las alfombras yacían raídas, amontonados al final del corredor, todos vociferaban de y con alguien. La forja había perdido su toxicidad y no había ni trazo de desvío en la autopista.
Si miramos en dirección oeste, podremos contar catorce a partir de este punto que le indico, luego, tres hacia abajo, ahí quizá encontremos lo que buscamos.




sábado, 27 de noviembre de 2010

Clima



                                         Atroz es el viento
                                         Que enzarza la cabellera
                                         Trastorna la hoja
                                         Sacude la presencia
                                           
                                         Suave es la neblina
                                         Que acaricia el paisaje
                                         Difumina el bosque
                                         Confunde el perfil

                                         Cortante es el frio
                                         Que rasga el aire
                                         Paraliza la salamandra
                                         Invade la calle

                                         Delicado es el sereno
                                         Que besa el musgo
                                         Humedece la imaginación
                                         Riega el deseo


**

sábado, 13 de noviembre de 2010

Memoria de brea




Súbita evocación de lo que no es,
no logró arbitrio
ni  nunca estará

Atalaya de sucesos ilusorios
Duplicado devenir del verso
que se extingue en busca de lo aéreo

Fatigoso enredo de ardores desquiciados
Parodias camufladas en epístolas ordinarias,
sin matasellos ni remite

La noche en los bolsillos,
pantomima del  escarceo y de la pugna
Simulacros de galanes

Inescrutable remembranza,
desfiladero de criptogramas mediocres
Delirios,  desplomes, vestigios

delirios
desplomes
vestigios


...




domingo, 7 de noviembre de 2010

La amplificatio verborum*




Aves sobrevuelan acantilados rumbo al sur, sin darse cuenta de la fecha, aunque con la helada marcada en el calendario de la evasión. Planeo sobre abismos de plasma con la agenda detenida en alguna fecha inexorable antes de la languidez.
Se despeñan las jornadas, almanaques cóncavos.
Mareas febriles subrayan la fruición que adivina la bruma, intimidad del paisaje sin horizonte.
Cielos dramáticos. El momento antes de la tormenta que nunca llega a precipitarse hacia fuera. Una maraña de adivinanzas, de simas y emboscadas.
El trazo de la palabra marcando el ritmo de la vida, del sueño y de la imaginación. Si deletreo no me detengo, no respiro, no paro hasta el final, la conclusión.
El crepúsculo, una fiesta ensangrentada prediciendo la larga noche.




domingo, 24 de octubre de 2010

La tRaMpA de la rApideZ



La implosión del atardecer
más intensa que el estallido de la pausa
Criaturas y creadores
foráneos o propios
Ausencia de alfabeto
para expresar la lentitud

La velocidad
ingenio de doble filo

viernes, 15 de octubre de 2010

no hay cerradura



El tiempo
Es circular, espiral
repetitivo y desigual
Es una trama
Que más adelante
correrá rápido
Que hacía atrás
no consta
Que arriba
se escapa
Que adentro
escuece

Es un plan
Que no existe
si no lo creamos

domingo, 26 de septiembre de 2010

El Remo




Vivían de la pesca y habitaban en la orilla. Por entonces, el mar era un hervidero de peces y solían volver con el barco a rebosar.

Gente de pocas palabras, con un sentido salomónico de la justicia. Generación tras generación los hombres salían a la mar, y las mujeres en el puerto, a remendar las redes y a ocuparse de la tierra firme, lo que nunca ha sido poco, aunque ciertamente invisible.

Compartían más ganancias que pérdidas y así fue creciendo el patrimonio de la familia. El patriarca ya superaba los cincuenta. En aquellos tiempos en que el reloj marchaba más despacio, solían considerarle un viejo, y de hecho, no tardó mucho en morirse.

Fue ahí cuando todo cambió. Los hermanos empezaron a pelearse por el mando y por el barco. El uno porque era el mayor, el otro el más fuerte, el tercero, callado; lo único que quería era que todo continuara como antes. Las peleas arreciaron; la balanza se decantaría por el que se aliara con el que nada decía. El más fuerte le loaba las bondades de que conviniera con él. El mayor, amenazaba con su poder de primogénito.

Con el trecho, fue tomando rabia al barco. El mar le aburría y sus hermanos le parecían patéticos. Una mañana desteñida, con olor a salitre y betún, oteó por última vez el océano, cogió un remo y no miró hacia atrás.

Empezó a caminar con una decisión y una idea. Era un hombre de recursos y no le costaba apañarse para vivir. Cuanto más se alejaba de la costa, más se acercaba a su objetivo. En cada pueblo que paraba, preguntaba al primer transeúnte que encontraba sí sabía lo que era aquello que llevaba en la mano y no pocas veces obtuvo una carcajada o una mirada de incredulidad ante tamaña obviedad;–- también hubo algún que otro altercado con los que pensaban que les estaba vacilando.¿ Quién no sabía lo que era un remo?

Hasta que ocurrió. Habían pasado meses, el camino se sucedía por bosques, montañas y cascadas. Ni rastro de mar, ni pájaros conocidos, langostas o arena. Fue entonces, que en los aledaños de un pueblo, al final de una sinuosa ladera, le enseñó el remo a un pastor. Él se lo quedó mirando, le pidió si lo podía sopesar, le dio la vuelta y le dijo: - en el horno tienen una pala parecida, pero nunca había visto otra como esta.

A aquel que fuera pescador, le entró una alegría extraordinaria. Había encontrado su lugar, el lugar dónde construiría el resto de su vida, donde nadie conocía el mar ni sabía para que servía un remo.

NOTA:
Este relato, es una adaptación libre confiando en mi memoria, de una historia que hace tiempo me contaron, de la tradición oral catalana, posiblemente verídica (aún hoy existe la Masia (el caserón) conocida como ‘Cal Mariner’, en la región de Ripoll. Después de escribirlo, resolví buscar en Google alguna referencia. He descubierto que mi relato es un poco diferente de lo que ya estaba recogido por Jacint Verdaguer. Lo había cambiado el trasfondo y condensado, el relato resultante, no es pues una idea totalmente original.

sábado, 21 de agosto de 2010

Escamas



Ser pez, no esperar ni corriente ni marea

Condicionales de verbos pasados

Cifrados de argumentos hieráticos


Contención

convulsión y secretos

Universos que se estrellan


Sectarios predican metafísica,

filosofía de talones

Confusión por doquier


Microcosmos del ombligo

Hilos que mueven

los que mueven los hilos

lunes, 21 de junio de 2010

HeRmenéutica



La otra versión de la historia
Silueta clandestina del corazón
Hemisferio oscuro de la luna

Tus reservas
Su elipsis
Mi sigilo

De tornada está
quien aprende a leer el silencio
y logra transcribir la ausencia

martes, 25 de mayo de 2010

La matemática del encuentro



Imagino que eres su aledaño,

esto te acerca a mí

Tan remota me descubro,

que albergo el abrazo en palabras extraviadas


Sondeo concomitancias fortuitas

En pesquisas interminables

logro algoritmos con la clave de su nombre

Casi sé por dónde viaja,

fantaseo lo que transita puertas adentro


Momentos en los que no sirve la lógica


Llamar contingencia a la impasibilidad

de días que pasan desbocados

El calendario en el pulso

Manillas que saltan rápidamente las jornadas

Meses despeñados por la probabilidad sin congruencia


Considero la épica del obstáculo


Persigo la espera y la paciencia,

sentido ínfimo de constelaciones desconocidas

Oxígeno de ilusorias convicciones

Agujeros negros en paisajes yermos

domingo, 25 de abril de 2010

Analogías




La insinuación del rocío
apenas sonroja la flor
Que en su sosiego,
ansía la caricia del sol
para desplegar su plenitud escarlata

El mirar contaminado
reprobará la impertinencia
El paseante atento
apreciará ímpetu y belleza
El que transgrede la impostura del seto
acercará sus labios y refrescará su anhelo

sábado, 20 de marzo de 2010

Alabanza al vértigo




Sería otra vez la trampa, lo inevitable o impredecible. Accidente* en un trayecto escarpado.
¿Pero y si no fuera una añagaza?
El portal no abrochado de una historia diferida, empezada en los confines de un lapso recóndito.
Bailan titubeos, piedras sueltas y piezas sin enlazar. Preguntas sin contestación aparente sobre lo indisoluble atávico. Tan predecible como lo que ya está escrito. Evitable como no beber cuando hay deseo.


*Accidente (Del lat. accĭdens, -entis).
Adaptación de la RAE -6-7-1-5-2-3-2-4-11


Capricho del terreno
que se presenta imprevistamente
Aparece en el atisbo
Mueve la intención
Altera el precepto
Involuntariamente
desnuda el sentido de lo establecido
Movimiento rotatorio
Falacia de un dilema inexistente


Según el diccionario de la RAE:
1. m. Cualidad o estado que aparece en algo, sin que sea parte de su esencia o naturaleza.
2. m. Suceso eventual que altera el orden regular de las cosas.
3. m. Suceso eventual o acción de que involuntariamente resulta daño para las personas o las cosas. Seguro contra accidentes.
4. m. Indisposición o enfermedad que sobreviene repentinamente y priva de sentido, de movimiento o de ambas cosas.
5. m. Pasión o movimiento del ánimo.
6. m. Irregularidad del terreno con elevación o depresión bruscas, quiebras, fragosidad, etc.
7. m. Síntoma grave que se presenta inopinadamente durante una enfermedad, sin ser de los que la caracterizan.
8. m. Gram. accidente gramatical.
9. m. Mús. Cada uno de los tres signos, el sostenido, el bemol y el becuadro, con que se altera la tonalidad de un sonido.
10. m. pl. Rel. Figura, color, sabor y olor que en la eucaristía quedan del pan y del vino después de la consagración.

sábado, 27 de febrero de 2010

Imperativos



Viaja por la pasiflora:

maracuyá, fruta de la pasión

Paralelo tropical de la granada

Miles de corazones que escurren

por tu garganta sedienta


Duerme


La oscuridad es suave

Morfeo te roza con sus alas

Tibio lila que circunda

Venus te prepara un banquete de suspiros,

crisálida jornada de terciopelo


No temas,

los dioses están a tu favor

El viento sopla ligero


Vuela



martes, 16 de febrero de 2010

BAbeL eCliPseD



Sé que la oyes, que sus palabras te llenan de perplejidad y desasosiego, pero tu alma no la ausculta.
Hueles su perfume en tu cabecera helada y en nada que no sea tu cometido crees.
La acaricias en tus sueños, aunque no alcances mirarla de cerca.
Tienes una embajada y la cumplirás, contra tus vientos y las mareas ajenas.
Puede que entonces te rescates de lo que de ti esperan y logres hermanarte con la incertidumbre.
Por entonces quizá el futuro sea un lugar inexistente, en medio de un pasado desvanecido.

viernes, 29 de enero de 2010

Ecos




Sigue al latido,
silencio

Sístole
Diástole

Desborda el tacto de la amplitud,
trayectoria en la querencia del anhelo

Simplemente es,
sin nunca haber estado

Contracción
Distensión

Ahí reside el arcano