martes, 8 de julio de 2008

Desparramados por el callejón

En un ímpetu de pasión o miedo,
ha tirado por el balcón la contingencia del pensamiento
Por un lado una eme,
cual dientes rotas la be, la jota y la te

Suerte que los tiempos han cambiado:
Remingtons volando de terceros sin ascensor
han descerebrado a más de un transeúnte desprevenido

Palabras pueden herir
Aunque esta vez, entre muertos y dañados
Se salvaron todos

2 comentarios:

cuchhhi dijo...

Vuelve ardiendo el verano
en estas brasas de infancias,
arden las estrellas en su cielo de carbón,
arden los montes,
la sed del fuego.

Arden nuestros cuerpos acostados
en las arenas de las playas,
arde el centro de nuestro mundo,
ardiendo nuestros ojos,
buscando consumirse en el oleaje.

disfruta tu verano!

Gargola dijo...

No sé cómo lo has encontrado, pero me gusta... que las olas sean fieras en el soleado final de semana!